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  • Master suite - Estancia Monteviejo

    SERIE HISTORIAS APASIONANTES : Regina Pacini

    26 de Febrero del 2016

    En 1907, el soltero más codiciado de la Argentina, Marcelo T. de Alvear, se casó con una soprano portuguesa consagrada, Regina Pacini, que dejó el bel canto para seguirlo en su destino de presidente de un país lejano. Hasta que murió, en 1965, ella llevaba todos los meses un enorme ramo de rosas a la tumba de su marido
    Ella había sido llamada Regina por haber nacido el Día de Reyes de 1871. A los dieciséis años tenía una voz de cristal. Se rindieron al hechizo de su voz el Liceo de Barcelona, la Scala de Milán, la Opera de París. En el Covent Garden de Londres cantó Lucía de Lammermoor con Enrico Caruso.
    Marcelo Torcuato, nacido en 1868, era un auténtico "niño bien". Su fortuna era inmensa.
    ¿Qué sintió Marcelo cuando escuchó a Regina cantar El barbero de Sevilla? Debió de ser algo muy fuerte. Dicen que cada vez que él la escuchaba en un escenario, los ojos se le llenaban de lágrimas. Esa misma noche se enamoró perdidamente. Empezó a recorrer los mejores teatros de Madrid, París, Londres, Montecarlo, Budapest, Odessa, y llenaba los camarines de Regina Pacini con miles y miles de rosas rojas y blancas.  En 1903, Marcelo, tras haberla seguido por medio mundo, se declaró y ella le dio el sí, pero puso como condición cantar cuatro años más. 
    Días antes de la boda, quinientas personas de su clase social le enviaron un telegrama al novio pidiéndole que "recapacitara". 
    Durante cuatro años no pisaron Buenos Aires. El regreso se produjo recién en 1911.  
    En 1916, Alvear fue nombrado ministro plenipotenciario en París. En 1922, Yrigoyen eligió a Alvear como su sucesor? 
    Marcelo parecía predestinado al éxito. Le tocó gobernar durante los años de bonanza que fueron de 1922 a 1928. La Argentina creció a buen ritmo y no hubo grandes conflictos. Fue la última década feliz de una Argentina opulenta. 
    El 23 de marzo de 1942, Marcelo, fulminado por una crisis cardíaca, terminó sus días en Don Torcuato. A su lado, la mano en la mano, estaba Regina Pacini. 
    Ella lo sobrevivió largos años. Murió en 1965, a los 95 años. El día 23 de cada mes, Regina iba a la Recoleta y le llevaba a su marido un gran ramo de rosas blancas y rojas. 

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